Pasar de Excel a un CRM es menos “importar CSV” y más poner orden en qué es un cliente, un lead y una oportunidad.
1. Migrar sin limpiar duplicados
Dos filas del mismo cliente con teléfonos distintos rompen el seguimiento. Dedica un pase de unificación antes del import.
2. No definir el dueño del dato
Si nadie es responsable de la ficha, el CRM se pudre en semanas. Asigna propietario comercial por cuenta.
3. Querer llevar 40 columnas “por si acaso”
Empieza por el mínimo que mueve dinero: contacto, estado, próximo paso, valor. El resto se añade cuando el equipo ya usa el núcleo.
4. No entrenar el hábito del próximo paso
Sin fecha de seguimiento, volvéis al Excel mental. El CRM solo funciona si cada ficha tiene un next action.
5. Cortar Excel el día 1
Convive 2–4 semanas en paralelo y apaga hojas cuando el pipeline ya vive en el CRM.
Checklist completa: pasar de Excel a CRM sin paralizar el equipo. Precios orientativos: cuánto cuesta un CRM a medida.
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